Me he quedado “espantao”, cuando he visto como se lo pasan en Alhaurín el Grande matando una vaca a porrazos, así de claro, acabaron con ella. La emprendieron a golpes con el pobre animal hasta desnucarla, a raiz de eso tuvo que ser sacrificada en público, mientras que una segunda que andaba por allí fue apuntillada en unas especie de chiquero de medio metro de ancho.

Alhaurín El Grande, precioso pueblo del Valle del Guadalhorce, ha terminado de vivir sus últimos días de feria. El sábado se celebró la ya comentada corrida de rejones y a continuación, el domingo por la mañana, se sueltan varias reses para el uso y disfrute de los borrachos que han pasado una noche de feria. Pues bien, según se comenta por lo corrillos callejeros del pueblo, se anunciaban varias vaquillas que se irían cambiando según el desgaste físico del animal. Pero en realidad no fue así, solo había dos. Pasándose el reglamento por el filo de la bragueta , salió la primera se encerraba salía la segunda se encerraba y volvía a salir la primera, así hasta un nº incontado de veces. Hasta que al final dejaron las dos en el ruedo. En el pueblo dicen que “una embistió contra la otra y ésta quedó un poco mermada”, permítanme que añada ¡¡ y una mierda !!. En la grabación de la gentucilla que siempre andan como una mosca cojonera se ve claramente que acaban con la res a palos hasta matarla. Este medio ha consultado fuentes vecinales y la mayoría dicen que los encargados de propinar tal paliza “no son del pueblo”. O no son del pueblo o no quieren que se arme mas escándalo en este bello lugar sacudido por las tramas políticas. Desde aquí vamos hacer todo lo posible para que el empresario encargado de organizar los espectáculos taurinos, Vicente del Pino, de explicaciones sobre esta terribles imágenes. Málaga Taurina ha intentado contactar con el ayuntamiento, pero se le ha dado la espalda, no quieren dar explicaciones. Otros aseguran que las reses “no fueron buenas para el espectáculo“.

Supongo que este tipo de espectáculo estará dentro de espectáculos populares o torero cómico, pues bien, el Reglamento Taurino de Andalucía de 21 de Marzo de 2006 en el artículo 68.6 se refleja bien claro en el apartado c el proceso a realizar unas vez utilizado el animal: “En ningún caso, se le dará muerte a la res en presencia del público, ni se les inflingirá daño. Las reses que intervengan en estos espectáculos serán sacrificadas una vez finalizado el mismo, en presencia de la persona que actua como titular de la Delegación de la Autoridad (en este caso un Guardia Civil), y al menos, un miembro del equipo veterinario en servicio”. Allí ni había Policía Local, ni había Guardia Civil.

El año que viene le volverán a dar los permisos para otra divertida sesión de apaleamiento público. ¡¡ Que les corten la cabeza !! ha esta manada de salvajes. Estos si que son unos asesinos.


Para un loco del mundo del toro, como yo, el respeto al animal es lo primero. Y mas aún en festejos denominados “Populares”. Menos mal que esta no es la realidad de la fiesta como los antiaturinos quieren aparentar y que nunca conseguiran.