Conde en el 2º. Fuente: burladero.com

Javier Conde no terminó de verlo claro con ninguno de sus dos toros. En el primero su labor fue abroncada tras andar en la cara del mansito pero a la vez noble toro de El Vellosino. Un pedazo de toro, muy serio y tocadito hacia arriba que salía distraido en el capote y que se desentendía de la lidia. En banderillas salió manseando y buscando la puerta de toriles, desde donde lo volvieron a llamar para que Javier comenzara la faena pegado a tablas y con probaturas por bajo. El toro fue malo del todo y la poquita nobleza que tenía permitía estar en la cara. Siguió con muletazos por bajo hasta que el público comenzó a protestar.De ahí en adelante macheteos, un pinchazo, estocada atravesada saliendo de la suerte, tres descabellos y todo envuelto en una sonora pitada.

En el quinto, un toro serio muy serio y voluminoso de El Vellosino el mejor de la tarde, Javier se mostró mas dispuesto pero conforme el tiempo pasaba se veía que no terminaba de acoplarse y encontrar las buenas embestidas potables que le tenía guardadas su oponente. Con el capote pasó como si nada. En varas se le castigó en exceso y de manera irregular, siendo derribado el varilarguero “Pepillo de Málaga”. Comienzo con gusto, muy atosigando al toro, se lo fue llevando a los medios y allí como si de una lata de refresco abierta se tratara el diestro fue perdiendo ganas a medida que corrían los minutos. No fue capaz de aprovechar ni una sola embestida del excelente burel, el que mas se dejó de la corrida, un “Guasón” sin guasa. Volvió a escuchar otra pitada.

En declaraciones a los micrófonos del Plus, vino a decir que los toros eran muy grandes, con muchos pitones y que aquello no había por donde meterle mano.

Madrid. 1 de Junio de 2010. Segunda del Aniversario. Con casi tres cuartos de entrada en los tendidos se lidiaron seis toros de El Vellosino, muy serios y con kilos. Destacó el juego del 5º.

Juan Mora: Silencio y silencio

Javier Conde: Pitos tras aviso en ambos.

Curro Díaz: Ovación y Silencio.