Desdel mas absoluto respeto y hablando mal y pronto, otra basurilla, y van unas cuantas-muchas, y eso que Talavante estuvo por allí haciendo lo mas destacado de la noche. El mas centrado de la noche, porque Raúl Gracia “El Tato” y David Fandila “El Fandi” se encargaron de engañar al personal.

Al parecer, la empresa quería que entrara en el cartel Mari Paz Vega cosa que apoderados y cercanos a los actuantes, desmentían. A eso de las 22:00 horas se rumoreaba que la corrida andaba suspendida porque Talavante y David querían que entraran cuatro de Domecq y no una corrida completa de La Palmosilla, como se preveía. Al final entraron esos cuatro y dos de La Palmosilla.

Sectores 4, 5 y 6 estaban poseidos o algo parecido. Aplaudían a todo lo que se me movía: cuando el picador caía, aplaudía e incluso se reían; cuando el picador daba un leve picotazo, aplaudían; cuando David ponía una banderilla en Algarrobo y la otra en Benahavís, aplaudían; cuando “El Tato” pretendía no mancharse el traje, aplaudían; cuando algún cateto sacaba una sábana para pedirle las orejas a Fandi; aplaudían, cuando el toro sallía malo; aplaudían. Un espectáculo bochornoso del cual fueron testigos el resto de los tendidos y algún que otro forestero que también se hizo partícipe de tal espectáculo. Tambíen llegaron aplaudir a la aireada actuación de “El Tato”. Este torero al cual hay que respetar siempre, como a todos, por ser quien fue en sus tiempos. Tnto el primero como en el cuarto, animales a los que no se le hicieron las cosas bien desde principio. Algún muletazo suelto y poco mas. Desastrosa actuación con lo aceros. Su balance, silencio con dos avisos y silencio.

Fandi venía de un festejo triunfal en Antequera. De la misma forma lo quería hacerlo aquí y casi que lo consigue, cortó una oreja a cada uno de sus oponentes. Clavando a toro pasado. Con la muleta tampoco se confió con la embestida del torillo, que acabó rajándose. Pupulacho muleteril antes de propinar una estocada caída, lo que no impidió que le dieran una “plazabajera” oreja. Del quinto solo destacar una primera tanda con la mano derecha, del resto poco que contar. Otra “peaso” de oreja.

Talavante fue el que se escapó de la quema. Ante el tercero, un animal algo potable pero inválido, estuvo decidido y con ganas dejando algún que otro muletazo suelto a media altura. El sexto de “La Palmosilla” fue un toro más complicado pero que, a diferencia de sus hermanos tuvo embastidas potables, pero siempre puntando el engaño. Dos buenas tandas con la mano derecha y una serie con la izquierda con temple y mano baja, fue lo mas relevante de una faena premiada con una merecida oreja.