Al fin, acabaron las dos semanas de toros, de corridas de toros, aunque luego por cada uno de los chiqueros no terminaban de salir el toro, ese tan reclamado toro de Málaga, el toro que en la época de Martín Lorca saltaba al ruedo de “La Malagueta”, aquel Martín Lorca al que muchos no podían ni ver y gracias al estado empresarial actual, un gran número de aficionados lo hechamos de menos.
Por fin calló la última res que salía a la plaza este año 2010, porque en pocas fechas volverán las obras a los interiores del coso, de nombre “Gafitas” castaño de, supuestamente, 526 kilos y de la ganadería de “Toros de El Torero”. Éste fue el último toro de una remendada corrida de Montealto, cuatro, y otro mas, quinto, hermano de camada del sexto. Éstos dos últimos algo mas presentables y con mas seriedad.
Aún habiendo menos tirón taquillero, se ocupó algo mas de media entrada. La corrida atisbaba algo mas de triunfo y menos aburrimiento, en mayor o menor medidar ese augurio se cumplió. Uceda Leal abrió cartel con un torillo. Correcto con el capote en ambos toros, siempre acompañó las embestidas de sus dos oponentes aunque no terminaba de ligar y rematar las embestidas. Hasta el final. Provocó las embestidas para incitar al animal, sobretodo al parado cuarto. Dejó buenos muletazos con la derecha. Mostró ganas y disposición. Con la espada no estuvo del todo acertado, su tizona no funcinó en toda la tarde y no terminó de refrendar lo realizado. Saludó en su primero y escuchó algunas palmas en el sexto.
Curro Díaz dejó detalles de torería y buen gusto, detacando el saludo capotero al tercero de la tarde con verónicas templadas y llevadas. El segundo de la tarde llegó muy parado a la muleta y solo pudo dejar sobre el albero la disposición. De lo mismo en el sexto, otro manso al que no se le hicieron las cosas bien desde principio.En el tercio de banderillas hirió a Pedro Muriel al verse atrapado entre las tablas y el toro e intentar saltar al callejón sin poder lograrlo. El animal llegó muy parado a la faena de muleta.
Lo mas destcado de la tarde lo realizó el local Salvador Vega, cortando una cariñosa oreja a cada uno de sus toros. Ambas faenas se asentaron sobre el pitón derecho, lugares por donde sus dos oponentes tenían mas recorrido. En el primero una faena de mas a menos en la que le faltó fajarse un poco mas con las cortas embestidas de la res. En el sexto, mostró disposición y aplicó la técnica para darle forma a la faena mas asentada de la tarde. Se la dejaba en la cara y tiraba del animal hasta donde podía pero nunca rematando atrás. Desde que lo recibió con el capote le hizo las cosas bien y miró por las embestidas del animal. Con los aceros afeó un poco su labor.
Esperemos que el año próximo se pueda hablar de cerrojazo y puerta nueva. El cerrojazo está hecho, ahora solo queda cambiar las tornas y hacer una puerta nueva.

El banderillero Pedro Murie fue cogidol al intentar banderillar al sexto, fue prendido cuando saltaba al callejón. El subalterno sufre una cornada limpia en el muslo izquierdo de poca gravedad