Pasó la Feria Taurina de Málaga con poca chicha y poca historia que contar, la verdad. Pese a todo, hay algo que contar y demasiadas cosas que debatir. A ver si soy capaz de resumir estos trece festejos en La Malagueta sin caer en la crítica facilona ni la desesperación absoluta de la que otros blogueros hacen apología.

Antes de empezar con mi perorata aclaro que este año ha sido el cuarto en mi real aprendizaje del mundo taurino. Llevo abonado a La Malagueta y pisando plazas desde hace más de trece años y estoy tan seguro de que no tengo ni idea de toros que me río tanto de mis opiniones como de las de cualquiera que quiera sentar cátedra en esta ciencia inexacta que es la tauromaquia. Gracias, en este apartado, a don Manuel Fernández Maldonado, maestro en estas lides.

1.- Los previos: Me quedo, un año más, con el ambiente pretaurino, el de la feria que a más de uno le gustaría tener como referente. Una feria en la que se pueda tomar una manzanilla o una copa, escuchar flamenco dentro de algún bar y estar rodeado de un ambiente medianamente limpio. Una buena feria en el entorno de la plaza de toros sería una muy interesante estrategia para dar vida a un barrio como el de La Malagueta que vive mucho del sector servicios. Tiempo al tiempo.

2.- El paseíllo: En el paseíllo hemos visto toreros que no deberían haber pisado el albero malacitano, algunos que no deberían haberlo pisado dos veces y otros que no lo han pisado debiendo haber estado. No hay más que dar nombres propios. Toreros que nunca debieron pisar este albero fueron Alejandro Amaya y Morenito de Aranda, mucho más allá de su actuación aquí, no son toreros que puedan actuar tan ricamente en una plaza de primera. El caso más sangrante es el de Amaya, un torero con sólo dos fechas en esta temporada que se antoja imposible de justificar. Sus espadazos merecen mención especial más abajo.

Por supuesto, no hay nada que debatir acerca de los rejoneadores Manuel Manzanares y Rui Fernandes. El primero, un torero verde y sin más que una buena cuadra, no debió haber estado anunciado y menos estropear un cartel que vendieron como estrella. El segundo vino y se lo llevó, pasó y nadie lo vio porque a nadie le interesaba.

Dobletes. En la memoria quedarán los importantes dobletes de Ponce y Conde. El valenciano, del que fui fiel defensor hasta que sus acciones aclararon que ya era imposible defender, sabe a lo que viene a Málaga, sabe lo que se encuentra y sabe que dos poncinas y tres muletazos más de broma que de verdad le darán triunfo. Así fue. De Conde poco que decir. Cada vez más deja pocos resquicios a los que lo defienden, su actitud no es la esperada de un torero de la tierra. Vega, Maripaz o el propio Saúl salieron a comerse el mundo pese a los toros. No diré que aprenda de ellos, pero al menos que los mire.

¿Y los que faltaron? Curro Díaz, El Cid… Bueno, qué decir de los que faltaron, lo que pongo por lo que quito, había que meter compromisos y hubo damnificados, pero los más damnificados volvimos a ser los aficionados, que acabamos tragando.

3.- Saludo a la presidencia: Con la montera en la mano los toreros saludan a la presidencia. Este año se han visto salir animales más interesantes desde los corrales. Hablo de presentación, el juego ha sido harina de otro costal. Toros mansos y desclasados por doquier. Toros nobles pero sin fuerza en el mínimo de los casos. Total, que ni un toro al que aplaudir… aunque Málaga lo aplauda todo. Llegaron las figuras y llegaron sus toros. Qué le hacemos, ellos mandan en la fiesta y ellos sabrán qué quieren hacer con el cotarro. En el palco Ildefonso y Ana María tuvieron las cosas más fáciles que otros años, porque no hubo toros ni faenas a las que hubiera discusión sobre apéndices. Bueno, sí que las hubo. La de Manzanares al toro de La Quinta ha sido la única que se ha acercado a las dos orejas, sin ser un escándalo que no se le concediera. Sin embargo, hemos visto orejas baratas, como las de Ponce y Manzanares en la triunfalista tarde del 17, o el regalo a Luque con una petición minoritaria, aunque a lo mejor se unieron pañuelos con las almohadillas del público saliendo. Demasiado blanco. Claro.

4.- Clarines y timbales. Se abre la puerta de toriles: Con las figuras llegaron sus toros y… los bailes de corrales. Doce toros del Capea para sacar una corrida, remiendos para la de Montecillo… La Feria la han arreglado entre Julio de la Puerta y Luis Algarra, que han remendado más de un cartel. Una pena que el toro en Málaga sea tan difícil de encontrar.

5.- Y con las figuras y sus toros: Juanpedrillos, Santigatitos, Murubitos del capea, Palmosillita, Novillos de Sorando… Ya saben. La guardiolada dejó el listón tan alto que lo hicieron difícil. Incluso los toros de La Quinta, pese al encaste, dejó mucho que desear en presentación. ¿Qué decir? Pues destaca la mansada que sacó el Capea y la ganadería que debe llevarse el Juan Breva: Guardiol…¡ah! Algo destacable, que no es poco.

6.- Recibo con el capote: Ya con el toro en el ruedo me quedo con momentos, detalles… trazos de genialidad como las verónicas y las dos medias que dejó Morante. La que le dio a su primer toro en la puerta grande fue de escultura.

7.- La lidia: No por ser malagueños, pero me quedo con las lidias de los Trujillo, José Antonio en los toros que Conde no quiso ver y Juan José en los toros que Manzanares intentó exprimir. Maravillosa la lidia de Curro Javier. Gran cuadrilla la de Manzanares, la más destacable de todas.

8.- Tercio de varas: Como siempre, poca historia, excepto un puyazo a un Guardiola, el resto se aplaudió por no picar y se picó mal. Puyazos sin sentido. Hay que hacerse mirar esto…

9.- Tercio de quites: Detalles, ráfagas, como el piquecito en el mano a mano de Castella y Perera, más dejó el extremeño que el francés. Pero feo, muy feo, el detalle de no dejar al torero Fernández Pineda catar un toro en ninguna de sus tres actuaciones en La Malagueta.

10.- Tercio de banderillas: La mentira contra la verdad. La mentira más absoluta, algunos –casi todos- los pares de El Fandi, el granadino se conforma con poner los garapullos a toro pasado, sin más complicaciones que pegar la carrera. Es efectista, sí, pero no es verdad. Verdad son los pares como el de Joselito Gutiérrez, como los de Juan José Trujillo. La cosa es que Málaga traga con la mentira…

11.- Tercio de muerte: No ha sido una feria de faenas. No me gustaría estar en la piel del jurado del capote de paseo. Oigan, ¿a quién le damos este año el capote? ¿A Manzanares por el de La Quinta o por el Juanpedro? ¿A Barrera? Uf, está jodido. Yo no tengo un claro vencedor, pero esta vez no se trata de que haya una dura competencia, es que no hay mucho que reseñar. Pocas faenas han calado.

En todo caso yo me quedo con la mano izquierda de Perera. Tuvo detalles con un manso del Capea. A mí me llegaron, ¿no dicen que el toreo es cosa de sentimientos? Pues eso…

12.- Estocadas: Pocas estocadas que destacar. Es complicado colocarlas en su sitio, que se lo digan a Alejandro Amaya que se pegó un festival de puñaladas en su tarde. Tuvo que estoquear tres toros por la baja de Puerto. Lamentable el mexicano con los aceros. Terrible…

13.- Primer Aviso: A Javier Conde, esto de poner primer aviso es mentira, van muchos más. Un torero como él debe darse cuenta de que no siempre la culpa es de sus lotes, él también tiene. Hay que aceptarlo con sus verdades y sus mentiras, pero él debe salir a la plaza con la decisión máxima. No estoy dentro de la cabeza de Javier, pero creo que debería replantearse muchas cosas. En Málaga es complicado verle hacer algo bien, a lo mejor no es él el problema, sino Málaga. Mahoma lleva mucho tiempo sin ir a la montaña… la montaña es demasiado grande para moverse e ir a Mahoma. Este público puede acabar cabreándose el día menos pensado y reventar contra un torero que se jacta de malagueñismo, algo que nadie le niega, pero no ha estado a la altura de su ciudad. Lo siento Javier, pero no hay manera de justificar las actuaciones.

14.- Segundo Aviso: A la empresa, sea como sea el nombre del socio. Han montado una feria que no ha ilusionado a nadie. Han desmontado carteles que se anunciaron para rebajar costes, para seguir deshaciendo afición. Cada vez nos lo ponen más complicado. Uno quiere, pero a veces es que no se puede aceptar y tragar tanto. A Dios gracias esta sociedad que nunca fue una sociedad tiene pronta fecha de caducidad y los toreros y el empresario dejarán de mantener una relación económica con la plaza como excusa. Descanse en paz la UTE. Ojalá hallen tanta paz como descanso dejan.

15.- Tercer Aviso: A los que creen que nadie suma. A los que se creen en la posesión absoluta de la verdad. A los que se atreven a señalar a los demás. A los que no se dan cuenta de que aquí no sólo hay que sumar calidad, sino también cantidad sobre la que trabajar. Si no hay materia bruta que pulir jamás habrá diamantes. Aquellos que ven en los jóvenes una amenaza en lugar de una alternativa o una opción de futuro no tienen ni puta idea de que la fiesta necesita savia nueva y sabios antiguos. Sólo uniendo esfuerzos se puede trabajar por una fiesta mejor. Pero no, hay inmovilistas, terroristas e impertinentes que conscientemente pretenden sentar cátedra sin haber visto un pitón. Igual que esa gente que habla por hablar y se atreve a jactarse de pagar todas sus entradas durante toda su vida. Enhorabuena, pero entrar a los toros pagando (como he hecho yo toda mi vida) o sin pagar no da título ni sapiencia.

16.- La tertulia: Pocas cosas positivas que sacar de todo esto. Lo principal es que Málaga no ha tolerado dos veces a Conde, Málaga se ha quedado sin ver a su torera con la luz del día, y tuvo que aguantar una corrida nocturna de segunda fila. Mari Paz merece torear en su Feria y a una hora decente. Las nocturnas son infumables e innecesarias.

Dos nombres más: Salvador Vega, que quiere volver a ser el torero que nunca ha llegado pero que prometía ser. Es decir, quiere recorrer todo el terreno perdido y lo principal para eso es dejar de creerse un torero de tercera. Tiene que cambiar el chip y darse cuenta de que si quiere puede. Y tiene mimbres para torear más y mejores tardes.

El otro nombre: Saúl Jiménez Fortes. Hay torero. La Málaga taurina le espera con los brazos abiertos. Necesitamos un torero de referencia, alguien que esté en las ferias y a quien poder seguir, alguien que lleve el nombre de Manolo Segura, El Monaguillo y tantos otros por las plazas de España. Saúl tiene valor, tiene ganas, tiene apoyo. Ojalá la alternativa le abra todas las puertas. Suerte maestro.

Me dejo muchas cosas en el tintero. Demasiados apuntes en las libretas y demasiados detalles que para el que escribe se quedan. Si han tenido la paciencia de llegar hasta aquí, gracias. Ya queda menos para otra feria…

El parte de guerra este año tuvo menos heridos que años anteriores, sin embargo Víctor Puerto, César Jiménez o Iván Fandiño se llevaron lo suyo. Mis deseos de pronta recuperación.