NARRADO Y CAPTADO POR…Pablo Cobos
El pasado domingo día 9, en la plaza de toros de Fuengirola, cerró temporada el presente y el futuro de la tauromaquia malagueña. Ese hombre, ese torero, no es otro que Saúl Jimenez Fortes.
Larga, y sobre todo dura, ha sido la etapa 2011. Mucho trabajo, mucho esfuerzo, muchas cornadas como las de Santander o Madrid pero sobre todo una etapa llena de triunfos. Triunfos que desde aquella bilbaína tarde del 24 de agosto en la que se doctoró cómo matador de toros no han parado de llegar. Cierto es que no se tocó pelo aquel lluvioso día pero, ¿quién se atreve a decir que aquello no fue un gran triunfo?. Tomó la alternativa de manos de Juli, Talavante y Jandilla. Fue además el primer torero no vasco de la historia en hacerlo dentro de la Semana Grande. Recibió dos rotundas ovaciones de esa exigente afición y cumplió el sueño que ha marcado su vida y la de su familia desde el día que tomó la primera comunión. Si eso no es triunfar… Qué venga Dios y lo vea.
Unos días más tarde, Almería. Juli, Manzanares y Jiménez Fortes componían un cartel que horas más tarde se convertiría en histórico en la capital andaluza. No debe ser fácil aguantar la presión al verte anunciado con esas dos figuras en tu segunda corrida de toros. No debe ser fácil, salir al ruedo y cortar una oreja cuando el que te precede se apellida Manzanares y corta dos. No debe ser fácil cerrar la tarde cuando el cuarto es desorejado y al quinto le cortan hasta el rabo. Pero es ahí cuando el primer matador de toros salido de la Escuela Taurina Diputación de Málaga se crece. Es ahí cuando Saúl Jiménez Fortes no se deja intimidar y saca esa raza, torería y pundonor que le caracteriza. Protagonizó una faena premiada con un nuevo apéndice y que le permitió salir a hombros junto a dos Maestros que están marcando época. Foto para enmarcar.
Torremolinos, fecha de sustitución que servía para coger tablas en este nuevo y último peldaño. Finito de Córdoba y el también malagueño Salvador Vega completaban la terna. De nuevo a hombros. Cuatro orejas fueron el resultado de una tarde amena que sirvió para que sus paisanos pudiésemos verlo actuar en nuestra tierra por primera vez desde su doctorado.
Llegó Salamanca, tarde de muchísima responsabilidad. Ciudad natal de su apoderado y ciudad donde reside y entrena. Ciudad que le aprecia y ciudad que tenía enormes ganas de verle. Junto a Manolo Sánchez y Eduardo Gallo sumó una nueva puerta grande a su palmarés. Fortes cuajó maravillosamente un toro del Ventorrillo por el pitón izquierdo. Estuvo largo, templado y ofreció naturales que arrancaron rápidamente los olés del respetable. Tremenda voltereta que le provocó una escandalosa hemorragia, hemorragia que no fue suficiente para que Saúl dejase a medias una faena finiquitada con un espadazo hasta la bola. Dos orejas.
En su segundo, difícil adversario. Un jabonero sin clase, sin fuerzas y protestón que no amedrentaron al malagueño. De nuevo, otra gran estocada que inexplicablemente no fue premiada por la presidencia pese a la mayoritaria petición.
Segunda comparecencia en Torremolinos. En en esta ocasión por méritos propios y de nuevo en volandas. Desorejó al último de la tarde para acompañar así a Leonardo Hernández y a Daniel Luque por la puerta de los flashes.
6 festejos 6, con ese número de comparecencias iba a cerrar la temporada el joven diestro. Fuengirola sería la localidad escogida. Tarde marcada por la presencia de Jaime Padilla. Hermano del Maestro Juan José Padilla recientemente cogido de manera dramática en Zaragoza. 4 orejas 4, ese fue el total de peludas con las que se despidió Jiménez Fortes de ésta su primera temporada como matador. Buen sabor de boca volviendo a contemplar esa estética y lenta mano izquierda que tanto nos ha hecho disfrutar y que echaremos de menos hasta poder verla de nuevo el próximo año.
¡¡Qué siga la racha!!
Para terminar, un resumen fotográfico ilustrando algunas de las tardes narradas en las líneas anteriores. Espero que os guste.
