La Opinión del Aficionado
LA OPINIÓN DEL AFICIONADO…F.J. Cristófol
Pasó la Feria Taurina de Málaga con poca chicha y poca historia que contar, la verdad. Pese a todo, hay algo que contar y demasiadas cosas que debatir. A ver si soy capaz de resumir estos trece festejos en La Malagueta sin caer en la crítica facilona ni la desesperación absoluta de la que otros blogueros hacen apología.
Antes de empezar con mi perorata aclaro que este año ha sido el cuarto en mi real aprendizaje del mundo taurino. Llevo abonado a La Malagueta y pisando plazas desde hace más de trece años y estoy tan seguro de que no tengo ni idea de toros que me río tanto de mis opiniones como de las de cualquiera que quiera sentar cátedra en esta ciencia inexacta que es la tauromaquia. Gracias, en este apartado, a don Manuel Fernández Maldonado, maestro en estas lides.
1.- Los previos: Me quedo, un año más, con el ambiente pretaurino, el de la feria que a más de uno le gustaría tener como referente. Una feria en la que se pueda tomar una manzanilla o una copa, escuchar flamenco dentro de algún bar y estar rodeado de un ambiente medianamente limpio. Una buena feria en el entorno de la plaza de toros sería una muy interesante estrategia para dar vida a un barrio como el de La Malagueta que vive mucho del sector servicios. Tiempo al tiempo.
2.- El paseíllo: En el paseíllo hemos visto toreros que no deberían haber pisado el albero malacitano, algunos que no deberían haberlo pisado dos veces y otros que no lo han pisado debiendo haber estado. No hay más que dar nombres propios. Toreros que nunca debieron pisar este albero fueron Alejandro Amaya y Morenito de Aranda, mucho más allá de su actuación aquí, no son toreros que puedan actuar tan ricamente en una plaza de primera. El caso más sangrante es el de Amaya, un torero con sólo dos fechas en esta temporada que se antoja imposible de justificar. Sus espadazos merecen mención especial más abajo.
Por supuesto, no hay nada que debatir acerca de los rejoneadores Manuel Manzanares y Rui Fernandes. El primero, un torero verde y sin más que una buena cuadra, no debió haber estado anunciado y menos estropear un cartel que vendieron como estrella. El segundo vino y se lo llevó, pasó y nadie lo vio porque a nadie le interesaba.
Dobletes. En la memoria quedarán los importantes dobletes de Ponce y Conde. El valenciano, del que fui fiel defensor hasta que sus acciones aclararon que ya era imposible defender, sabe a lo que viene a Málaga, sabe lo que se encuentra y sabe que dos poncinas y tres muletazos más de broma que de verdad le darán triunfo. Así fue. De Conde poco que decir. Cada vez más deja pocos resquicios a los que lo defienden, su actitud no es la esperada de un torero de la tierra. Vega, Maripaz o el propio Saúl salieron a comerse el mundo pese a los toros. No diré que aprenda de ellos, pero al menos que los mire.
¿Y los que faltaron? Curro Díaz, El Cid… Bueno, qué decir de los que faltaron, lo que pongo por lo que quito, había que meter compromisos y hubo damnificados, pero los más damnificados volvimos a ser los aficionados, que acabamos tragando.
3.- Saludo a la presidencia: Con la montera en la mano los toreros saludan a la presidencia. Este año se han visto salir animales más interesantes desde los corrales. Hablo de presentación, el juego ha sido harina de otro costal. Toros mansos y desclasados por doquier. Toros nobles pero sin fuerza en el mínimo de los casos. Total, que ni un toro al que aplaudir… aunque Málaga lo aplauda todo. Llegaron las figuras y llegaron sus toros. Qué le hacemos, ellos mandan en la fiesta y ellos sabrán qué quieren hacer con el cotarro. En el palco Ildefonso y Ana María tuvieron las cosas más fáciles que otros años, porque no hubo toros ni faenas a las que hubiera discusión sobre apéndices. Bueno, sí que las hubo. La de Manzanares al toro de La Quinta ha sido la única que se ha acercado a las dos orejas, sin ser un escándalo que no se le concediera. Sin embargo, hemos visto orejas baratas, como las de Ponce y Manzanares en la triunfalista tarde del 17, o el regalo a Luque con una petición minoritaria, aunque a lo mejor se unieron pañuelos con las almohadillas del público saliendo. Demasiado blanco. Claro.
4.- Clarines y timbales. Se abre la puerta de toriles: Con las figuras llegaron sus toros y… los bailes de corrales. Doce toros del Capea para sacar una corrida, remiendos para la de Montecillo… La Feria la han arreglado entre Julio de la Puerta y Luis Algarra, que han remendado más de un cartel. Una pena que el toro en Málaga sea tan difícil de encontrar.
5.- Y con las figuras y sus toros: Juanpedrillos, Santigatitos, Murubitos del capea, Palmosillita, Novillos de Sorando… Ya saben. La guardiolada dejó el listón tan alto que lo hicieron difícil. Incluso los toros de La Quinta, pese al encaste, dejó mucho que desear en presentación. ¿Qué decir? Pues destaca la mansada que sacó el Capea y la ganadería que debe llevarse el Juan Breva: Guardiol…¡ah! Algo destacable, que no es poco.
6.- Recibo con el capote: Ya con el toro en el ruedo me quedo con momentos, detalles… trazos de genialidad como las verónicas y las dos medias que dejó Morante. La que le dio a su primer toro en la puerta grande fue de escultura.
7.- La lidia: No por ser malagueños, pero me quedo con las lidias de los Trujillo, José Antonio en los toros que Conde no quiso ver y Juan José en los toros que Manzanares intentó exprimir. Maravillosa la lidia de Curro Javier. Gran cuadrilla la de Manzanares, la más destacable de todas.
8.- Tercio de varas: Como siempre, poca historia, excepto un puyazo a un Guardiola, el resto se aplaudió por no picar y se picó mal. Puyazos sin sentido. Hay que hacerse mirar esto…
9.- Tercio de quites: Detalles, ráfagas, como el piquecito en el mano a mano de Castella y Perera, más dejó el extremeño que el francés. Pero feo, muy feo, el detalle de no dejar al torero Fernández Pineda catar un toro en ninguna de sus tres actuaciones en La Malagueta.
10.- Tercio de banderillas: La mentira contra la verdad. La mentira más absoluta, algunos –casi todos- los pares de El Fandi, el granadino se conforma con poner los garapullos a toro pasado, sin más complicaciones que pegar la carrera. Es efectista, sí, pero no es verdad. Verdad son los pares como el de Joselito Gutiérrez, como los de Juan José Trujillo. La cosa es que Málaga traga con la mentira…
11.- Tercio de muerte: No ha sido una feria de faenas. No me gustaría estar en la piel del jurado del capote de paseo. Oigan, ¿a quién le damos este año el capote? ¿A Manzanares por el de La Quinta o por el Juanpedro? ¿A Barrera? Uf, está jodido. Yo no tengo un claro vencedor, pero esta vez no se trata de que haya una dura competencia, es que no hay mucho que reseñar. Pocas faenas han calado.
En todo caso yo me quedo con la mano izquierda de Perera. Tuvo detalles con un manso del Capea. A mí me llegaron, ¿no dicen que el toreo es cosa de sentimientos? Pues eso…
12.- Estocadas: Pocas estocadas que destacar. Es complicado colocarlas en su sitio, que se lo digan a Alejandro Amaya que se pegó un festival de puñaladas en su tarde. Tuvo que estoquear tres toros por la baja de Puerto. Lamentable el mexicano con los aceros. Terrible…
13.- Primer Aviso: A Javier Conde, esto de poner primer aviso es mentira, van muchos más. Un torero como él debe darse cuenta de que no siempre la culpa es de sus lotes, él también tiene. Hay que aceptarlo con sus verdades y sus mentiras, pero él debe salir a la plaza con la decisión máxima. No estoy dentro de la cabeza de Javier, pero creo que debería replantearse muchas cosas. En Málaga es complicado verle hacer algo bien, a lo mejor no es él el problema, sino Málaga. Mahoma lleva mucho tiempo sin ir a la montaña… la montaña es demasiado grande para moverse e ir a Mahoma. Este público puede acabar cabreándose el día menos pensado y reventar contra un torero que se jacta de malagueñismo, algo que nadie le niega, pero no ha estado a la altura de su ciudad. Lo siento Javier, pero no hay manera de justificar las actuaciones.
14.- Segundo Aviso: A la empresa, sea como sea el nombre del socio. Han montado una feria que no ha ilusionado a nadie. Han desmontado carteles que se anunciaron para rebajar costes, para seguir deshaciendo afición. Cada vez nos lo ponen más complicado. Uno quiere, pero a veces es que no se puede aceptar y tragar tanto. A Dios gracias esta sociedad que nunca fue una sociedad tiene pronta fecha de caducidad y los toreros y el empresario dejarán de mantener una relación económica con la plaza como excusa. Descanse en paz la UTE. Ojalá hallen tanta paz como descanso dejan.
15.- Tercer Aviso: A los que creen que nadie suma. A los que se creen en la posesión absoluta de la verdad. A los que se atreven a señalar a los demás. A los que no se dan cuenta de que aquí no sólo hay que sumar calidad, sino también cantidad sobre la que trabajar. Si no hay materia bruta que pulir jamás habrá diamantes. Aquellos que ven en los jóvenes una amenaza en lugar de una alternativa o una opción de futuro no tienen ni puta idea de que la fiesta necesita savia nueva y sabios antiguos. Sólo uniendo esfuerzos se puede trabajar por una fiesta mejor. Pero no, hay inmovilistas, terroristas e impertinentes que conscientemente pretenden sentar cátedra sin haber visto un pitón. Igual que esa gente que habla por hablar y se atreve a jactarse de pagar todas sus entradas durante toda su vida. Enhorabuena, pero entrar a los toros pagando (como he hecho yo toda mi vida) o sin pagar no da título ni sapiencia.
16.- La tertulia: Pocas cosas positivas que sacar de todo esto. Lo principal es que Málaga no ha tolerado dos veces a Conde, Málaga se ha quedado sin ver a su torera con la luz del día, y tuvo que aguantar una corrida nocturna de segunda fila. Mari Paz merece torear en su Feria y a una hora decente. Las nocturnas son infumables e innecesarias.
Dos nombres más: Salvador Vega, que quiere volver a ser el torero que nunca ha llegado pero que prometía ser. Es decir, quiere recorrer todo el terreno perdido y lo principal para eso es dejar de creerse un torero de tercera. Tiene que cambiar el chip y darse cuenta de que si quiere puede. Y tiene mimbres para torear más y mejores tardes.
El otro nombre: Saúl Jiménez Fortes. Hay torero. La Málaga taurina le espera con los brazos abiertos. Necesitamos un torero de referencia, alguien que esté en las ferias y a quien poder seguir, alguien que lleve el nombre de Manolo Segura, El Monaguillo y tantos otros por las plazas de España. Saúl tiene valor, tiene ganas, tiene apoyo. Ojalá la alternativa le abra todas las puertas. Suerte maestro.
Me dejo muchas cosas en el tintero. Demasiados apuntes en las libretas y demasiados detalles que para el que escribe se quedan. Si han tenido la paciencia de llegar hasta aquí, gracias. Ya queda menos para otra feria…
El parte de guerra este año tuvo menos heridos que años anteriores, sin embargo Víctor Puerto, César Jiménez o Iván Fandiño se llevaron lo suyo. Mis deseos de pronta recuperación.
LA OPINIÓN DEL AFICIONADO…F. J. Cristófol
Una Feria, al menos, distinta a lo que hemos visto otros años. Eso es lo que se observa en los carteles de la Feria Taurina de Málaga en 2011. Festejos con toreros poco reconocidos para el gran público, pero que el aficionado agradecerá. Además, aunque sea sobre el papel, ya tenemos algo de toros: La Quinta o Guardiola. Al final nos quedamos sin la de Dolores Aguirre, pero mantenemos el monoencaste Domecq en el grueso de la Feria… Qué le vamos a hacer si a Málaga no le importa que vengan de un lado o de otro. Vamos con mi análisis de la cartelería.
Jueves 11: Novillada a cuatro bandas. La entrada imposible de entender de Lolo, un alumno de la Escuela Taurina fuera del circuito, quizá merecidamente. No tiene sentido. Adolfo Ramos se ganó el año pasado su vuelta. Sergio Flores y Juan Ortega completan un cartel que puede resultar interesante si los novillos de La Quinta funcionan. Personalmente espero muy mucho del torero melillense, de la Escuela Taurina de Málaga, el año pasado dio muestras de su calidad y se está cuajando en Madrid con muchas corridas y festivales en el norte de la capital.
Viernes 12: Toros de Guardiola para Barrera, Vilches y Robleño. Para mi uno de los carteles de más completos. Seguramente tengamos media plaza para disfrutar de un cartel para el aficionado, no para el público malaguetero. Con estos carteles y su baja afluencia de público damos pie a que la empresa justifique la falta de festejos y la inclusión de carteles llamados ‘mediáticos’ que rozan la parodia.
Sábado 13: Peñajara para Sergio Aguilar, David Mora y Arturo Saldívar. Otro cartel para el aficionado. Sin duda no será la corrida con más ambiente de la Feria, pero sí nos servirá para ver a toreros a los que Málaga no está acostumbrada. Insisto, igual que con el cartel del Viernes 12, ojalá haya triunfos sonados en estas dos tardes para que Málaga vea que hay más allá de las grandes figuras…
Domingo 14: Toros de José Luis Pereda y La Dehesilla. Víctor Puerto, Alejandro Amaya y Morenito de Aranda. Un cartel absolutamente prescindible para este que escribe. Un día que podía haberse quedado en blanco, o haber movido aquí una de las nocturnas. No acabo de verlo… Amaya es un torero que me ilusiona, la verdad. Incluso Víctor Puerto me puede despertar un cierto interés. Sin embargo, no entiendo la vuelta de Morenito, como en todo, son mis gustos o disgustos personales. No me gusta.
Lunes 15: Toros de Bohórquez para Manuel Manzanares y de La Quinta para El Juli y Jose Mari Manzanares. Se desmonta el cartel de la Feria, con Ponce por delante, para inventarse un mano a mano de cuatro toros y con los rejones por delante. Complicado, sólo es justificable porque así el doblete de Manzanares saliera más barato. ¿Tarde de expectación, corrida de…?
Martes 16: La Palmosilla para Rivera, Fandi y Luque. Muy deficiente, lleva escrito que será la televisada. Agua no potable.
Miércoles 17: Juanpedrillos para Ponce, Conde y Manzanares. El doblete más que justificado de Manzanares. El público abarrotará el tendido para ver al cada vez más anodino Ponce. Tiene que estar, sí, pero ya no es lo que era.
Jueves 18: Popurrí de toros de El Capea para el rejoneador Rui Fernandes (uno nada más) y Castella, Perera y Cayetano. Popurrí de toros, cartel psicodélico de siete toros sólo entendible por la negativa de Castella de abrir plaza. Un cartel que para el gran público tendrá mucho tirón con los niños bonitos del toreo. Lo mismo sale cara que sale cruz, según se levanten.
Viernes 19 (tarde): Román Sorando para Conde, Morante y Juli. Los morantistas tenemos la oportunidad de verlo, igual que tenemos el lujo de ver a Julián dos tardes. Importante y recomendable cartel. Y si encima Morante baja esa tarde de su galaxia podemos tener un buen duelo en el ruedo.
Viernes 19 (noche). Toros de los Recitales para Cortés, Fandiño y Esaú. Las ganas de ver a Salvador Cortés, que en mi siempre son infinitas, o de ver a Esaú, una de las sensaciones de la temporada, se disipan al ver que es una corrida nocturna. Vaya por Dios… La entrada de Fandiño es otra buena noticia. Entre las corridas del 12 y el 13 y esta me doy por satisfecho. Son carteles impensables en Málaga pero necesarios. Si fuera por la tarde, mejor.
Sábado 20 (tarde): Santiago Domecq. Ponce, Vega y Talavante. El inentendible doblete de Ponce… Vega es mi eterno defendido desde aquella Feria en la que salió dos tardes por la puerta grande de Manolo Segura el año de su confirmación en Las Ventas. Talavante se ha ganado volver después de su actuación matritense, sería una suerte que se alinearan los planetas y fuera capaz de hacer algo aquí de una vez.
Sábado 20 (noche): 4 toros y 2 novillos para Mari Paz Vega, César Jiménez y Jiménez Fortes. Necesaria corrida para Mari Paz, pero innecesaria nocturna. En la presentación se refirieron a César Jiménez como máxima figura del toreo, no tuve más que toser por no reír. El culebrón de Jiménez Fortes se cerró con la segunda peor salida para el novillero: una nocturna de refrito. La peor era que no viniera…
Domingo 21: Toros para rejones de Fermín Bohórquez para Pablo Hermoso de Mendoza, Diego Ventura y Leonardo Hernández. Es posible que sea el cartel más rematado de la Feria… no se me ocurre un cartel mejor para rejones. Será una tarde divertida, seguro.
Las faltas: El Cid, aunque yo no lo echaré de menos; Bolívar, no quieren verlo en La Malagueta; Juan Mora, dicen que se le fue la mano pidiendo… y algunos que se me quedan en el tintero. La no inclusión de la alternativa de Jiménez Fortes, podrá escudarse en lo que sea, pero tanto el torero como la empresa bien pudieran haber forzado una situación beneficiosa para La Malagueta. No fue.
Las sobras: Las dos tardes de Conde. Entendamos y demos el margen de confianza en que con la no venida de Tomás hubo que rehacer la cartelería, pero choca verlo dos tardes. Además, desde el año pasado ya me sobra Enrique Ponce, no por nada, sino que por su bien hubo de haberse retirado. Sigue estando como siempre, pero estar como siempre acaba por aburrir. También me sobran las nocturnas, son corridas de segunda. No, no por los carteles, sino porque no tienen sentido, ni siquiera por dar el número mínimo de festejos. Las noches no son para los toros…
“La Opinión del Aficionado” , F.J. Cristófol Rodríguez
Las Partituras de la Feria
Desde que acabara el último festejo del abono malagueño sigo dando vueltas y buscando detalles positivos. Soy un optimista nato, así que trato de buscar la cara amable de las cosas siempre que puedo. Insisto, siempre que puedo. Bueno, pues empecemos a darle a la tecla mientras escucho unos pasodobles de la sensacional e inigualable banda de los colegios Miraflores y Gibraljaire. Esos pasodobles que suenan más lento de lo habitual, pero que le dan una enjundia a la plaza de La Malagueta que no tiene parangón en el orbe taurino nacional. Algo bueno. A ver si con los pasodobles me entono:
Churumbelerías
Me quedo, sin duda, con la presentación de los novillos de la primera del abono. Toros astifinos, muy en tipo para una novillada de plaza de primera. Cómo se nota que los chavales no son figuritas y tuvieron que vérselas con unos novillos de La Plata mansos y sin casta. Pero se las vieron. López Simón es un torero de esos de la escuela facilona del toreo de rodillas, de buscar al tendido más de lo estrictamente necesario. Un chaval que se ganó al público de las novilladas sin picar del año pasado con ese toreo populista que tanto gusta al público que llena la plaza, pero no al aficionado.
De churumbeles sigue la cosa. Oliva Soto. Mi gran esperanza perdida, apenas algún detalle con la capa, pero muy malos detalles en su actitud, que parece que son más por falta de aptitud. No puede vivirse de un triunfo cuando tienes toda una carrera por delante. Sin duda, para mi, lo más desilusionante, quizá porque era de lo poquito en lo que tenía esperanzas.
Paquito el chocolatero
Como una feria de pueblo, sigue el público malagueño. Una lástima que una plaza con una media de 8.000 asistentes a los festejos sea tan facilona. Los trofeos caían por doquier, como si no costasen. Al más puro estilo de la Costa del Sol, que para eso estamos en ella.
No concibo una plaza de primera con unos criterios tan bajos y tan favorables a los toreros de poca clase. Hemos regalado orejas como si eso supusiera que Málaga estuviera en la boca de todos para bien. Al contrario, esta Feria ha sido, como leí días atrás, más triunfalista que triunfal.
La Puerta Grande
Este año no habrá que desengrasar la puerta grande. Las bisagras comenzaron la Feria con mucho trabajo. Salieron Diego Ventura, Enrique Ponce, Jose Mari Manzanares y El Juli. Cuatro triunfos a precios distintos.
La de Diego Ventura, a mi parecer, inmerecida. Sigue sin llegarme ese toreo casi merdellón del portugués, y eso que en esta ocasión trató de estar un poco más comedido… pero siempre acaba saliendo. Además, ese rejonazo de muerte en dos tiempos, colocado muy perpendicular sigue sin convencerme. Pero bueno, como dice aquel: son los caballitos, que eso son otra historia.
Ponce. Larga historia esta. “Torear es engañar al toro sin mentir”. ¡Ay! Ponce, una vez más, se aprovechó de esta Málaga facilona que lo adora, y él lo sabe, y lo utiliza en su favor. Aquí, donde le hemos regalado indultos a precio de saldo, le hemos regalado este año 3 de las 4 orejas que se lleva en el esportón. La puerta grande más inmerecida de este año y parte de los anteriores. Una estocada muy defectuosa, una faena muy cortita de mano izquierda y sin usar la capa. Vamos, un regalito. ¿Que se inventó sus toros? Vale, pero sigo sin ver esa puerta grande.
Manzanares. Se llevó dos orejas cuando debió llevarse una a un toro más facilón. Una faena aceptable pero con mucha transmisión. Una pena que, otra vez, el público supere en una cantidad tan abrumadora a la afición. Mi faena, la de Manzanares, fue la que le hizo a ese toro tobillero de Juan Pedro, una joyita de la que el ganadero se mostraba orgulloso. Es verdad, no era un juanpedro bobo ni dulzón, era un hijoputa. Manzanares supo entenderlo y lo llevó por donde quiso. Eso es inventarse a un toro. Esa si es faena de puerta grande. Y hubo algún crítico que la calificó de barata. Yo no lo veo así.
Y El Juli. Cada vez me gusta más el madrileño. Creo que su puerta grande es merecida. No tan barata como la de Ponce. No, no fue una faena de saldo. Fue una faena rotunda, contundente, de figura. ¿Que se la hizo a un novillo? Sí, como aquella que le valió a Cayetano el Capote de Paseo en 2008. Faenón al fin y al cabo.
Tercio de Quites
Las eternas y dulcísimas verónicas de Morante de la Puebla me dejaron tan boquiabierto como esa manía suya de creerse un torero de arte. Que lo es, pero tiene mucha más técnica que un buen saco de esos. Entiende a los toros, pero tiene en mente esa imagen de torero maldito que prefiere una bronca a unas simples palmas. Perera, Cortés, Oliva Soto o Salvador Vega dejaron algo interesante para aquellos que se encargan de premiar la labor con la capa en el trofeo Vicente Zabala. ¡Larga vida al toreo de capa!
Manolete
“Si no sabes torear pa´ que te metes” rezaba la letrilla maliciosa de los detractores de Manolete cuando escuchaban su pasodoble. Pues eso, que sigo sin encontrar justificaciones a algunas presencias. Rivera Ordóñez, Javier Conde, Manolo Sánchez o alguna sustitución insustancial como la de El Tato. ¿Qué pinta El Tato en La Malagueta? Si quiere trabajar creo que no tendría problemas en hacerlo en cualquier plaza como veedor… ¿o sí? Me quedo con esos mantazos del sábado por la noche que vi desde mi balcón.
No tiene ningún interés Rivera en el ruedo, está falto de todo menos de estética. Bueno, entiéndase por estética el colorido, el gracejo, pero no estética con la capa o la franela. Ni mucho menos. Es un torero muy cortito, nada que ver con ese que se comía el mundo a mediados de los noventa.
De Manolo Sánchez o Conde no comentaría más que hacen mucho más llevaderas las crónicas de callejón para los que la trabajan, porque no se pierden una.
Fiesta Taurina
Siendo generoso con el pasodoble, me toca hablar de El Fandi. Mantero por excelencia, banderillero de vocación pero sin colocación. Memorable ese tercer par al segundo que toreó el jueves por la tarde, difícil de olvidar cómo clavó semejante par a semejante distancia. Un auténtico espectáculo, dantesco para unos, bonito y merecedor de trofeos para la abrumadora mayoría que supone el público en La Malagueta.
Pan y toros
Los alguacilillos, víctimas de la anécdota. Ojalá el mal mayor de La Malagueta fueran esos dos señores. ¿Y el Delegado Gubernativo? ¿No es el responsable primero de cumplir y hacer cumplir la ‘ley’ en el callejón? Tomemos nota. Hay tanto que arreglar antes de quitar de enmedio a dos señores disfrazados de alguaciles que parece más una broma que una verdad. ¿Pretendemos tener alguacilillos de verdad, como los de Madrid o Sevilla? Para eso hace falta una base que no existe aquí.
Nerva
Y ya termino. Nerva, el pasodoble eterno, el del solo de trompeta para mis dos predilectos de la Feria. Los salvadores. Cortés y Vega. Uno entró por la puerta chica y otro por la de atrás, pero ambos han dado razones, y de peso, para dejar claro que Málaga es una plaza que se les da bien y que se han ganado por pleno derecho estar aquí.
Los naturales de Cortés en la tarde del sábado son de los que ponen los vellos de punta, de esos que un aficionado recuerda horas después y se sorprende en el Real o en un bar de La Malagueta recordándolos y moviendo el brazo izquierdo tratando de imitar el movimiento del sevillano. Una delicia ver a Cortés en Málaga. Dos veces fue capote de paseo. A ver si vuelve por sus fueros.
¿Y Vega? Ojalá no deje escapar el tren que pasó ayer. Ya ha dejado pasar tantos que suena a broma, pero este chaval tiene todos los alicientes para coger un puesto en la cresta de la ola y no soltarlo. Ojalá la cabeza le deje disfrutar de este momento. Estuvo muy interesante, tanto que me sentí avergonzado, como malagueño, que estuviera cerrando la Feria. El año que viene a ver si lo colocan un poquito mejor.
Primer Aviso
A los espadas. Quitando Manzanares, y poco más, la Feria ha estado falta de buenos matadores a la hora de la suerte suprema. Una lástima, ya que más de uno ha perdido trofeos por su falta de aptitud con los aceros.
Segundo Aviso
A quien corresponda, por el espectáculo tan dantesco ofrecido en nombre de Málaga el sábado primero de Feria. Fue Málaga la que se quedó sin festejos, no Ana María Romero o Fernando Puche, sino la primera en el peligro de la libertad. Todos tragamos y callamos, pero el punto negro ahí queda.
Tercer Aviso
Obviamente, el tercer aviso implica irse a los corrales. Tenemos que darnos con un canto en los dientes porque más de uno y de dos toros se han salvado por la cara, pero la presentación sigue dejando que desear. Muchos toros escurridos de atrás, sin rematar. ¡Qué casualidad que las figuras torearan toritos!
¡Ay! Y así todos los años. Nunca aprenderemos
F.J. Cristófol Rodríguez
Presentador del programa taurino de feria 2010
Onda Azul TV
“La Opinión del Aficionado”, Pablo Mapelli
Al igual que el año pasado, ha sido una feria deficiente, con mal ganado y continuo baile de corrales y hasta suspensión de un festejo, con mucho trabajo en la enfermería -4 banderilleros corneados, de diferente gravedad-. El público, no obstante, ha respondido bien durante la semana, aunque el abono se resintió: por la crisis, ausencia de José Tomás, etc. pero los llenos o casi llenos han sido constantes, sin billetes el martes.
El ganado en su conjunto, impresentable y poco toro de buen juego. Sólo se ha lidiado una corrida íntegramente conformada por el hierro anunciado, Juan Pedro Domecq. La de Capea se salvó con toros de otros hierros de la propia casa. Y remiendos por doquier. Parladé en la de Jandilla y Vegahermosa y en la de Gerardo Ortega. Gavira en la de Torrealta. La de Zalduendo entera para atrás, lidiándose una de Vellosino y Hnos. Sampedro y la de Santiago Domecq con parche de La Palmosilla…
Y en cuanto a resultados, taquilla y corral aparte, la feria tiene un nombre propio, José María Manzanares. La puerta grande de Málaga se abrió en distintas ocasiones y en diferentes contextos, pero el que la abrió haciéndola más grande aun, fue el alicantino. El torero más completo de la feria, capote, muleta, estoque y cuadrilla, que cortó 3 orejas el martes. En el elenco seguimos con ‘El Juli’, que cortó dos orejas el miércoles tras una brillante faena, saliendo también a hombros. Ya en otro orden de cosas, el Lunes puerta grande de Ponce, ésta menor y como premio y reconocimiento por su mérito al inventarse dos toros inservibles. No obstante, Ponce es, con 4 orejas el que más apéndices ha cortado ésta feria. También ha tenido doblete. Nada que ver Fandi, que ha brillado también en Málaga, con su estilo y su conexión con el público, cortando 3 orejas en dos actuaciones.
A partir de aquí, punto y a parte. Buenas actuaciones desapercibidas por el respetable malagueño las de Cid, Perera, Pablo H. de Mendoza y Luque, cada uno con su circunstancia, pero resolviendo genialmente, con toreo de calidad, pero perdiendo en algún caso trofeos por la espada. Sin pena ni gloria, sin toro y con actitud cuestionable pasaron Morante y Castella, eclipsados por los éxitos de sus compañeros. Talavante cortó una oreja anoche. En sustituciones, mención especial a Salvador Cortés, que perdió una oreja por la espada. Flojo, pero dispuesto, Manolo Sánchez –que desaprovechó uno de los mejores toros de la feria-. Oliva Soto y ‘El Tato’ dieron buenas notas, pero sin romper. También actuaron en La Malagueta los dos empresarios, Conde y… ‘Paquirri’.
Pablo Mapelli
Corresponsal en Málaga de “La Divisa “
Radio Intereconomía

